Mario Infante, director de Estrategia del depa, desentraña lo que hace diferente a este departamento de creatividad y diseño.
“Algunas certezas se quedan bien grabadas después de vivir muchos años el proceso creativo en agencias de todos los sabores”, afirma Infante. “Entre esas certezas hay tres tan poderosamente sencillas que dieronAAhacer creatividad para las agencias sin estar dentro de ellas, sin ser sólamente un free lance, y fortaleciéndolas con un sistema mucho más fresco:
“La primera... Hay ciertos momentos extraordinarios de lucidez en el proceso creativo. Es decir, no se puede estar siempre en un alto estado de brillantez mental.
“La segunda... Son más probables los momentos de lucidez cuando se trata de algo nuevo. Algo pasa con nosotros ante una nueva sensación, un nuevo reto, una nueva cuenta o una nueva campaña. No sé si aplique en general para toda la especie humana, pero aplica para quienes hacen un trabajo creativo, quizás porque somos una especie francamente ¨buscadora¨.
“La tercera... Hay algunos creativos con un nivel de confiabilidad fuera de lo común: ‘brillan’ diferente. A esos tipos siempre les he llamado los nivel ‘vete a dormir tranquilo’; cuando tienen un proyecto en sus manos, algo le permite a uno despreocuparse por sus resultados”.
Infante asevera que en el fondo, “son la gloriosa combinación de genialidad y responsabilidad (quienes trabajan en una agencia saben lo difícil que es encontrar esta clase de individuos)”.
Nivel VDT
Estas tres sencillas certezas hicieron nacer algo poderosamente lógico, indica el publicista: formar un grupo de creativos nivel “vete a dormir tranquilo” pero colocándolos en una situación que fomenta los mejores momentos de prendidez.
“Ahí empezó lo difícil y también lo delicioso, porque si queríamos ser congruentes, esa situación ideal era una en donde la creatividad no se paga por quincena, donde el mismo creativo no trabaja mucho en una marca (para que el tiempo y la maña no acaben por matar su espíritu de acecho), y también una situación donde siempre se siente algo nuevo (como cuando una agencia concursa por una nueva cuenta)”.
Para lograr esto, se necesitaba contar con un equipo verdaderamente grande, para poder cambiar a los creativos constantemente de proyectos y así aprovechar la pasión por lo nuevo… “así que platicando con los ‘vete a dormir tranquilo’ nos llevamos la grata sorpresa de que a todos apasionaba la nueva fórmula.
“Nació el equipo, primero con 37 tipos trabajando desde su país, su ciudad, su oficina, su cama o donde fuera, haciéndolo de traje o en boxers, de noche o de día. Actualmente somos 72, pero constantemente varía el número.
“Todo ha sucedido tan vertiginosamente, que nos dimos cuenta que corríamos el riesgo de envejecer rápido. Necesitábamos una fórmula para ir detectando nuevos talentos que fueran fortaleciendo nuestro depa, así que creamos la página creativosydisenadores.com.
“En el sitio podemos brindar un servicio útil y gratuito a nuestra comunidad, porque participa todo mundo (agencias; creativos; diseñadores; productoras de cine, video y audio; locutores; fotógrafos y estudiantes)”.
Primer aniversario
“Apenas tenemos algo más de un año caminando con el depa, pero ya han pasado cosas que nos reafirman lo que pensábamos y también que nos han sorprendido (cosa muy lógica, tratándose de una forma totalmente nueva de trabajar)”, revela Infante.
“Por ejemplo, le damos mucha importancia a la confidencialidad porque entendemos muy bien que nuestro papel es trabajar atrás de la cortina.
“La mayoría de las agencias así lo aprecian y se sienten a gusto, pero hay algunas que prefieren presumir que trabajan con el depa.
“Otro ejemplo del que aprendimos; sabíamos que íbamos a tener mucho éxito en el caso de concursos para nuevas cuentas, porque se oye muy lógico que una agencia quiera llegar más armada, pero nunca se nos ocurrió que dos agencias nos podían llamar porque coincidían para el mismo concurso.
“Ya nos sucedió y durante unos minutos no sabíamos cómo proceder; por una parte, podíamos fácilmente canalizar a varios creativos para la agencia A y otros para la agencia B; por otro lado nos sonaba muy raro trabajar para dos competidores.
“Decidimos aceptar sólo a quien nos había contactado primero y así lo decidimos como norma para siempre”.