Francisco Murguía, presidente de Cineconcepto y fundador de la Asociación Mexicana de Filmadoras Independientes (AMFI) (Foto R.Herrera © Derechos Reservados)
En palabras de Francisco Murguía, presidente de Cineconcepto y fundador de la Asociación Mexicana de Filmadoras Independientes (AMFI), “cuando yo nací como compañía productora, no había ni 10 productoras en México. Hoy hay registradas 120 en el país. De éstas sólo 20 trabajan con calidad y tienen la mayor parte del pastel, las otras 100 sobreviven abaratando el mercado sin ofertar calidad ni servicio.
“Quienes estamos afiliados a la AMFI tenemos el mismo formato de cotización, los mismos contratos para todos los técnicos y grupos que subcontratamos, es decir, toda la estructura está uniformada. Trabajamos prácticamente para todas las agencias de publicidad; hay 127 aprox de las cuales sólo unas 25 son las que tienen anunciantes fuertes que pueden contratar TV masiva.
“La fortaleza de Cineconcepto es ser una compañía muy seria y sólida y nuestro talento: Fred Clapp, Christian Murguía, Marcelo Schetzman, Gustavo Garzón y ahora Lorena de Fátima; y lo que hace que Cineconcepto se mantenga tantos años líder y a la cabeza es que siempre he tenido la visión de tener directores jóvenes y frescos y una gran variedad de ellos y el hecho de representar directores extranjeros es más que todo porque es lo que el mercado global pide. No estoy totalmente de acuerdo porque creo mucho en México, y creo que aquí, sobre todo en esta rama, sobra talento.
“Nuestro objetivo es crecer mínimo en la medida del porcentaje inflacionario del país, y siempre lo hemos logrado, pero hoy hay que saber distinguir entre cuánto facturamos y qué número de comerciales hicimos y cuántos días de filmación empleamos, porque esto confunde mucho a los anunciantes y a las agencias al cotizar por día de filamación. Un comercial, por sencillo, chiquito y barato que sea, promedio puede tomar de principio a fin no menos de una semana, aunque hay veces que se llega al extremo de producir un comercial en tan sólo dos o tres días, pero normalmente un comercial toma no menos de tres semanas o un mes dependiendo de la complejidad de su producción y postproducción”.
Al hablar sobre los efectos de la recesión, Murguía bromea “el año pasado estábamos trabajando más por menos y hoy la queja es que todo mundo está trabajando menos por menos. El primer trimestre fue muy bueno porque había un sobrante de muchos presupuestos del año anterior. Después quebraron varias compañías, más la epidemia, y ahora nos encontramos nuevamente bastante activos, no hemos dejado de trabajar. Sin embargo, muchos, aprovechando el momento, están pidiendo que bajemos nuestro margen de utilidad, y financiemos en su totalidad los proyectos sin recibir anticipos ni fecha que comprometa el pago final. Como compañía productora el riesgo que llevamos como empresa es enorme, pero no hay de otra. La estrategia es hacer muy bien los comerciales con lo menos posible, porque hoy los clientes te dicen ‘tengo tanto, lo tomas o lo dejas”.