En los últimos años hemos escuchado hablar cada vez más acerca de los efectos que han tenido las actividades del hombre sobre el cambio climático, en particular la quema de combustibles fósiles que ha aumentado las concentraciones de gases invernadero, lo cual provoca que suba la temperatura promedio en la atmósfera, y por lo tanto, presenciemos cambios en el clima mundial.
La conservación de los recursos naturales y del medio ambiente, así como el ahorro de energía y del agua, son una responsabilidad que debemos compartir como sociedad. Todos debemos reflexionar sobre cuál es el ambiente que le estamos heredando a nuestra familia y llevar a cabo un cambio en nuestros hábitos y costumbres que favorezcan la preservación del medio ambiente.
En términos del desarrollo sustentable, debemos ser capaces de satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades.
Hoy en día, en todo el mundo se están llevando a cabo diversos esfuerzos para preservar los recursos naturales y el medio ambiente. Una parte importante de estas acciones están enfocadas al uso eficiente de la energía que lleve a una reducción económicamente viable de la cantidad de energía que se requiere para satisfacer las necesidades de bienes y servicios que demanda la población.
Hay tres aspectos importantes por los que debemos ahorrar y usar eficientemente la energía: en primer lugar, preservar los recursos naturales del planeta; en segundo, disminuir el consumo de combustibles fósiles para la generación de energía eléctrica y por lo tanto, la reducción de emisiones contaminantes al medio ambiente; y finalmente, están los beneficios en nuestra economía al reducir el pago de la factura eléctrica.
Reemplazo de focos
Ahorrar energía no significa dejar de utilizar los aparatos electrodomésticos, ni vivir a obscuras o apagar la TV, la computadora o el aire acondicionado. Ni significa sacrificar nuestro nivel de bienestar. Por el contrario, es hacer un uso adecuado y responsable de los mismos.
En México se utilizan 270 millones de focos incandescentes anualmente y el 40% del consumo de electricidad en los hogares es por concepto de iluminación. Se calcula un crecimiento del 4.7% en la demanda de electricidad residencial en los próximos 10 años. ¿Qué podemos hacer?
Una medida que podemos tomar en nuestras casas y oficinas es sustituir los focos comúnes por focos ahorradores de energía o lámparas fluorescentes compactas (LFC)
Los beneficios son muchos. En términos de beneficios personales, éstos son cinco veces más eficientes que un foco incandescente, producen la misma cantidad de luz y consumen hasta un 80% menos electricidad que los focos tradicionales. Como la mayoría de la energía eléctrica se produce consumiendo combustibles fósiles, menos electricidad significa menos gases de efecto invernadero en la atmósfera.
Además, las lámparas fluorescentes compactas tienen un periodo útil de hasta 10 veces más que los focos incandescentes y ahorran un promedio de $200 pesos en gastos de electricidad anualmente. Si todos llevamos a cabo la sustitución de focos, el resultado es un ahorro en las tarifas eléctricas que impacta positivamente a la economía de las familias mexicanas
En este sentido, y a través del área de campañas externas, el Consejo de la Comunicación está apoyando la campaña Cuidemos México de Cool nrg, siendo ésta la campaña de eficiencia energética más grande del mundo.
Las campañas de Cool nrg buscan el ahorro de energía y dinero enfocándose a acciones de eficiencia energética, principalmente dirigidas a consumidores en mercados en vías de desarrollo. De esta manera se combate el cambio climático y la escasez de combustibles.
Es por ello que Cool nrg México ha lanzado en nuestro país una ambiciosa campaña con el fin de lograr un cambio eficiente y práctico en el consumo energético nacional: distribuir cuatro lámparas ahorradoras (LCF) de manera gratuita para cada una de las viviendas de México en puntos designados estratégicamente, priorizando a las comunidades de escasos recursos.
Este esfuerzo no tiene precedentes en México, ya que será la primera ocasión en la cual los ingresos de la venta de reducción de emisiones certificadas (CER) en el mercado de carbón internacional servirán para pagar parte o el total del precio del foco. Esto permitirá que Cuidemos México sea, en el mediano plazo, financieramente sustentable.
El proyecto sería uno de los primeros en el mundo en ser registrado ante el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL) de la ONU, permitiéndole a México el posicionarse entre los países innovadores de programas del ahorro energético y cambio climático con un proyecto único a nivel internacional y replicable en todos los rincones del mundo. Eso sin ignorar el enorme potencial educativo y de concientización en cultura ambiental y participación ciudadana que tendría.
Es necesario que la sociedad se involucre directamente en el ahorro de energía como una manera de combatir el calentamiento global. Debemos trabajar en educar sobre valores en la conservación de los recursos naturales para generar un cambio en las actitudes y el comportamiento personal y de la sociedad que promueva el respeto al medio ambiente.