Prog. Económico 2010: ¿más de lo mismo?

Óscar Vera

Óscar Vera, oscarhveraprodigy.net.mx (Foto R.Herrera © Derechos Reservados)

Compartir


En su tercer informe de gobierno, el presidente Calderón planteó los 10 cambios o reformas más urgentes que requiere el país, destacando los relativos a la economía para poder lograr un mayor crecimiento y creación de empleos.

Ninguno de los cambios señalados es nuevo; son las trilladas “reformas estructurales” que se han debatido durante más de 10 años; no obstante, lo novedoso es el aparente cambio en la estrategia presidencial.

Hasta ahora el Ejecutivo había privilegiado los avances de sus primeros tres años de gobierno como los “políticamente factibles” (basta recordar el festejo de la “histórica” reforma de Pemex el año pasado). Sin embargo, ahora se reconoce que han sido insuficientes, por lo que convocó a la clase política y a la sociedad a “ir a fondo”.

La primera prueba

El paquete económico para 2010 (Ley de Ingresos y Presupuesto de Egresos) presentado el 8/IX/09 fue la primera iniciativa de política económica después del mensaje presidencial.

Las finanzas públicas enfrentan un panorama muy complicado, tanto por la caída de los ingresos petroleros como de la recaudación de impuestos. Por esta razón, el énfasis del programa se concentra en aumentar ingresos y disminuir gastos no prioritarios, para evitar un crecimiento desmedido del déficit público.

No obstante, en vez de plantear una reforma fiscal de fondo basada en la ampliación de la base de recaudación y una real simplificación del sistema tributario, se recurre de nuevo a aumentar la carga fiscal sobre los contribuyentes cautivos y la complejidad de dicho sistema.

Los recortes
de gasto público

Por el lado del gasto público, a pesar de que el Secretario de Hacienda anunció una importante reducción de MN$218 millardos con relación al presupuesto de 2009, en realidad el gasto programable total sólo disminuirá 1.4%, en términos reales, para 2010.

La razón es que se va a aumentar el gasto en tres renglones en particular: pago de pensiones del sector público, ampliación del seguro popular y programas contra la pobreza. Por ello, la disminución neta del gasto público será considerablemente menor a los recortes anunciados.

Si se ven los diferentes rubros de gasto por funciones, aunque el total destinado a desarrollo económico sólo descenderá en -1.3%, habrán disminuciones importantes en comunicaciones y transportes (-20.0%), sector agropecuario (-20.3%) y turismo (-34.1%); de hecho, el único incremento corresponde al sector energético (5.2%) debido a Pemex. En realidad, la inversión pública, excluyendo a la paraestatal, caerá en -13.5% en 2010.

Por ello, la prioridad central de la política de gasto público en 2010 será el denominado “gasto social”, no el destinado a promover el crecimiento y la competitividad económicas.

Si bien existen muchas razones para justificar esta prioridad en las condiciones económicas actuales, tampoco se debe dejar de reconocer que la única forma de solucionar los problemas de pobreza y de falta de empleo productivo a mediano y largo plazos es a través de una mayor inversión, pública y privada, lo cuál no se ve reflejado en el paquete económico para 2010.

¿Y la recuperación económica?

El programa económico gubernamental estima un crecimiento de la economía de 3% para 2010, cifra similar a las previsiones de los analistas del sector privado (2.9%).

¿Es dicha previsión realista? Y, en caso de serlo, una pregunta lógica sería entonces ¿cuál va a ser el(los) motor(es) para dicha recuperación? Ciertamente, el gasto público no lo va a ser, en tanto que el sector privado y la población en general muy probablemente enfrentarán una mayor carga de impuestos.

No obstante, dicho pronóstico sí es realista por una sencilla razón: la magnitud de la caída de la economía en este año. Dado que en 2009 se calcula una contracción del PIB de alrededor de 7%, el crecimiento previsto apenas sería una recuperación del 40% de tal disminución. Visto en perspectiva, un 3% de crecimiento es una cifra bastante modesta.

En cuanto al motor de la recuperación, al igual que en años recientes, volverá a ser la demanda externa, muy particularmente la derivada de la recuperación de la economía de EUA. Diversos indicadores en dicho país apuntan a que ya inició, si bien persisten dudas en cuanto a su fortaleza y, en consecuencia, a su impacto en México durante 2010.

En conclusión, la agenda económica delineada por el Presidente Calderón en su mensaje de principios de IX/09 no se ve plasmada en el programa económico para 2010, cuyo objetivo fundamental parece sólo ser de corto plazo.

Ciertamente, es aún poco tiempo para poder hacer un juicio sobre el aparente cambio de estrategia. Sin embargo, de no verse algunas otras medidas e iniciativas en los próximos meses, podría terminar siendo otro bonito discurso.


1 de 1