Rogelio Roa, director comercial, Dreamatch Solutions (Foto R. Quiroz © Derechos Reservados)
Han pasado ya 17 años desde que Thomas Muster levantó la copa como el primer campeón del Abierto Mexicano de Tenis y, aunque diferentes jugadores han ido y venido, esta propiedad única en su tipo dentro del mercado nacional, permanece más vigente que nunca.
Este evento 'tenístico' se ha convertido en el de mayor importancia dentro de la Gira Latinoamericana (catalogado como categoría Open 500) y prueba de ello son los US$1.4 millones que se repartieron como premios del 22 al 27/II/10.
Pero más allá del glamour y lo anecdótico que pueda resultar el haber asistido a Acapulco para ser testigos de las emociones que brinda el llamado 'deporte blanco', hablar del Abierto Mexicano de Tenis es hablar de un caso interesante sobre cómo desarrollar un evento deportivo de calidad internacional para beneficiar lo mismo a los aficionados que a los patrocinadores involucrados.
Vayamos por partes. Desde la visión comercial, el comité organizador ha logrado cuajar a lo largo del tiempo relaciones duraderas con sus socios comerciales, producto en gran medida, de la experiencia de marca en la que se ha convertido este torneo, más allá del gusto por el tenis ya que combina la adrenalina sobre la arcilla con el clima y atmósfera inigualable de Acapulco.
Desde luego, esto ha sido producto de una planeación exhaustiva durante todo un año así como un premio a la confianza que esta propiedad sigue generando entre patrocinadores y socios comerciales. Actualmente, los derechos de transmisión corren a cargo de ESPN, que se ha encargado de difundir atinadamente el contenido de este certamen entre un segmento ávido de eventos deportivos con calidad.
La formula del éxito ha consistido en elevar el nivel deportivo que cada edición ofrece al espectador y con este objetivo, Raúl Zurutuza, presidente del Comité Organizador manifestó recientemente: 'Este año pudo haber sido el último en pista de arcilla, ya que se buscará adaptar el terreno a una cancha más rápida para tener la posibilidad de contar con grandes jugadores como Roger Federer, Novak Djokovic, Andy Murria y Rafael Nadal, lo cual podría suceder si se transforma la superficie'
Un valor agregado que ofrece esta justa mexicana es el hecho de que el torneo se celebre unos días antes del Máster de Indian Wells en EUA, (el cual se disputa en pista de cemento) lo cual significa que muchos de los mejores tenistas del mundo en un futuro podrían tomar la competencia mexicana como preparación. Por otro lado, la lucha por atraer a los mejores jugadores se ha incrementado anualmente ya que, por citar un ejemplo, Acapulco coincide en fecha con otro torneo de nivel similar: Dubai, que evidentemente cuenta con mayor poder económico para repartir en premios.
Los mexicanos no tienen posibilidades de competir en ese aspecto sin embargo, han desarrollado una comunicación interesante para vender diferenciales como la cercanía entre el hotel, el mar y las canchas; lo que ha permitido que estrellas de la talla de Venus Williams confirmen su asistencia cada año.
Obviamente que este tipo de eventos internacionales no serían posibles sin el apoyo gubernamental (el cual sirve como facilitador y no como principal inversor) lo cual es recompensado por la derrama económica que genera en una temporada relativamente baja como lo es el mes de febrero para el puerto guerrerense. A este esfuerzo, se le suman auspiciantes de gran nivel como Telcel. HSBC, Grupo Modelo y Mazda, entre otros, los cuales hacen posible que nuestro país siga contando con eventos deportivos de primer nivel.
Sin duda, el Abierto Mexicano de Tenis se ha convertido en un ejemplo de cómo trabajar y desarrollar una iniciativa exitosa, inclusive por encima de la burocracia federativa que casi siempre suele imperar en los deportes de este país. Vaya una felicitación al comité organizador así como una motivación para todos aquellos que buscamos conectar a las marcas con los consumidores a través del deporte.