por: Ciencia NASA
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Secretos de un Superviviente de Agua Salada
Podemos aprender mucho de un microbio. En estos momentos, un diminuto bicho del Mar Muerto esta enseñando a los científicos cosas nuevas sobre la biotecnología, el cáncer y la posibilidad de vida en otros mundos.
Y esto es solo para empezar:
Este microbio, llamado Halobacterium, podría tener la clave para proteger a los astronautas de uno de los mayores peligros a los que se enfrentan durante una misión a Marte: la radiación espacial. La severa radiación del espacio interplanetario puede penetrar los cuerpos de los astronautas, dañando el ADN de sus células, lo cual puede provocar cáncer y otras enfermedades.
El daño al ADN es algo que también afecta a las personas que sufren cáncer en la Tierra.
El Halobacterium parece ser un maestro en el complejo arte de la reparación del ADN. Esta maestría es lo que los científicos desean aprender: en años recientes, una serie de experimentos realizados por investigadores auspiciados por la NASA en la Universidad de Maryland han sondeado los límites de los poderes de auto-reparación del Halobacterium utilizando las últimas técnicas sobre genética, para determinar exactamente la clase de trucos moleculares que utiliza para conservar su ADN intacto.
Hemos fragmentado totalmente su ADN. Quiero decir que lo hemos destruido totalmente mediante un bombardeo de radiación. En pocas horas ha logrado reestructurar su cromosoma completo y ponerlo a funcionar en orden", dice Adrienne Kish, miembro del grupo de investigación que está estudiando al Halobacterium en la Universidad de Maryland.
Esta cualidad de poder reparar un ADN deteriorado convierte al Halobacterium en un microbio pequeño pero muy resistente: en los experimentos realizados por el grupo de investigación, el Halobacterium ha sobrevivido a dosis normalmente letales de radiación UV, a extrema resequedad y aun al vacío del espacio.
Continúa: El Mar muerto no está tan muerto
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