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 Exageraciones románticas en el Día del amor
19 de enero de 2011 11:16

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Romántico

Soy Dinora y acabo de cumplir 18. Tengo novio hace apenas un poquito más de un año. Yo quería tener novio desde los 15, pero mi papá no me dejaba. "Estás muy chica", "¿Para qué quieres un novio si puedes tener muchos amigos?", "No estás en edad", bla, bla, bla. Bueno, el caso es que por fin me dejó tener uno. Me lo dijo un martes y yo ya andaba con Beto el sábado. Eso sí, ya tengo novio pero no me deja salir con él; siempre nos vemos en mi casa, y fue por eso que hice un megaoso el Día del amor.

Eran las cuatro de la tarde del 14 de febrero del año pasado y yo tenía todo listo para que Beto llegara y festejáramos. Afortunadamente, mi papá volvería a casa hasta la noche, así es que sólo estábamos mi mamá y yo. Como siempre recibo a Beto en la sala de tele que está casi a la entrada de la casa, me puse a poner ahí algunos detalles. Hice corazones de papel de color rojo y los acomodé en la mesa. Cada corazón tenía una palabra y juntos formaban una frase romántica. También coloqué en la mesa dos velas aromáticas de canela que compré especialmente para ese día, así como un oso de peluche tiernísimo que sostenía una caja de chocolates envinados entre sus manos. También preparé cuatro cds con música para el momento. Hice unos pastelitos de chocolate y les puse betún rojo y rosa en la parte de arriba. Ah, y también fui a la papelería a comprar una enorme tarjeta. El toque final fueron dos globos en forma de corazón que decían "Eres lo máximo" y "I love you".

Sonó el timbre al diez para las cuatro y mi corazón saltó de emoción. Pensé que seguramente Beto había llegado un poco más temprano debido a la fecha, pues era nuestro primer Día de San Valentín juntos... pero no, no era él, ¡era mi papá con mi tía Susana, que llegaba de visita! Pasaron a la sala de tele y vieron todo el numerito preparado. Mi papá se molestó; mamá dice que le dieron celos, pero el caso es que me dio mucha pena que viera todo lo que le tenía preparado a mi novio, y más cuando se me olvidó su cumple (que había sido hace dos días) y ni lo felicité. Pero la cosa no para ahí; la tía Susana analizó cada uno de los elementos y me interrogó acerca de ellos. Yo me moría de la pena mientras ella escudriñaba todo, y lo peor es que Beto estaba por llegar. Y así fue; el timbre sonó casi luego luego y ahora sí, por fortuna, era él. Le abrí emocionada esperando que trajera un ramo de rosas rojas enorme o un oso de peluche gigante, pero sólo estaba él con un helado de chocolate que se estaba comiendo (y nada para mí). "Seguramente trae alguna sorpresa", pensé.. pero pensé mal, pues cuando llegamos a la sala de tele y vio todo preparado me dijo que no me fuera a enojar, pero que el Día del amor era algo ridículo y que le chocaba. En ese momento quise que me tragara la tierra, pues era demasiado evidente que para mí era diferente. Sin embargo, le dije que yo pensaba igual que él y que había preparado todo porque no sabía si para él era importante. Por supuesto que no me creyó, así es que yo me tuve que quedar con mi osito de peluche y comerme mis chocolates. En fin, no tengo un novio romántico.

Moralejas:
• Un detalle es un detalle, pero un montón de detalles es una exageración.
• No demuestres a tu primer novio que morías locamente por festejar el 14 de febrero, y más si es anticursi.
• Sé más discreta con tus preparativos románticos, pues tu papá puede enfurecer por las atenciones que le tienes a tu novio.