¿Celos?
Así es la verdadera y pésima relación de Julio Iglesias con su hijo Enrique Iglesias
La relación de Julio Iglesias con su hijo Enrique no es buena y se encuentran distanciados hace tiempo; ¿Qué originó esta distancia?Julio Iglesias tuvo tres hijos de su primer matrimonio con Isabel Preysler, Chabellí, Julio José y Enrique Iglesias. Este último se ha dedicado a la música igual que su padre y ya lleva 27 años de carrera en el arte musical, está en pareja hace un tiempo con Anna Kournikova y tienen tres hijos juntos.
Hace tiempo que se sabe que la relación de Enrique Iglesias y Julio Iglesias es muy lejana, casi nula, esta situación lleva varios años y ha hecho que padre e hijo se mantengan alejados. Se dice que todo comenzó cuando el hijo de Isabel Preysler decidió dedicarse a la música como su padre, pero el celo era tan grande al punto de que Enrique ocultaba a su padre su sueño más preciado.
Si nos remontamos en el tiempo podremos ver que imágenes de Enrique Iglesias junto a su padre no aparecen desde que Enrique Iglesias era adolescente. Sucede que desde que el hijo de Julio Iglesias e Isabel Preysler se ha consolidado mundialmente por sus grandes éxitos en la década del 90, lo ha hecho solo sin el apoyo de su padre.
En circunstancias de un reportaje Enrique Iglesias comentó que a los 18 años obtuvo un contrato con su primera disquera y su idea era contárselo a su padre pero el miedo a la respuesta fue tan grande que no se lo contó. Luego de seis meses Julio Iglesias se enteró igual de su trabajo y se enojó bastante.
Es por ello que Enrique Iglesias comentó en esa ocasión: “A los seis meses se enteró mi padre... me dijo: "¿Qué coño haces? No sabes lo que estás haciendo ¿por qué no me lo has dicho?" Hice las maletas y me marché a Canadá para hacer mi primer disco con el arranque como Enrique Martínez, el Iglesias era muy obvio”. Cuando Julio Iglesias se enteró de que el hijo que comparte con Isabel Preysler, estaba dedicándose al canto, esto marcó un antes y un después en la relación de padre e hijo casi no se ven y no hablan aunque existe un respeto mutuo.