Autocrítica humorística
El reconocido actor Tom Hanks, destroza sus propias películas: “Horrible”, “Una tontería” y más
“Horrible”, “una tontería” o “genuinamente buena”: Tom Hanks se sincera con el público sobre sus películas y las evalúa desde su punto de vista.El actor Tom Hanks interpretará por primera vez a un villano en ‘Elvis’, y en una entrevista a repasado algunos de los papeles clave de su carrera y no solo de su filmografía sino también de la memoria sentimental de sus espectadores en los últimos 40 años
En los Globos de Oro del 2020, Tom Hanks el actor de El Codigo Da Vinci, bromeó con los periodistas sobre un hecho que se puede verificar a lo largo de su carrera y es que siempre realiza papeles de buena persona “Mi plan actual es ir a Australia a trabajar con Baz Luhrmann”, anunció sobre su próximo papel para la película biográfica de Elvis Presley. “Interpretaré al coronel Tom Parker y silenciar todas vuestras estúpidas preguntas sobre por qué nunca hago de malo”.
Dos años después, a punto de estrenarse la película (será el 24 de junio en España), Tom Hanks ,el actor del film El Código Da Vinci respecto a su nuevo personaje hace un matiz importante ya que interpretará a quien es considerado el villano en la sombra de la vida de Elvis: “No es malvado, solo está equivocado”, declaró en The New York Times.
En las últimas semanas ha hecho declaraciones polémicas sobre sus películas pero es algo que Tom Hanks lleva haciendo toda su carrera, te dejamos algunas de sus opiniones sobre sus películas:
Philadelphia (1993)
El primer Oscar del actor de El Código Da Vinci lo consiguió por interpretar a un abogado que contrajo la enfermedad del sida al que despedían por el mismo motivo ya que la ficción transita en una época en la que la enfermedad conllevaba un estigma social complejo. En el documental El celuloide oculto (1995), Tom Hanks habló sobre el impacto del papel y esa película en la percepción del sida: “Mi personalidad en pantalla no era amenazante. Ese hombre gay con sida no daba miedo en parte porque el pequeño Tom Hanks interpreta el papel”. Sin embargo, reconoció a The New York Times que las circunstancias actuales harían imposible filmar esa misma película: “¿Podría un hombre heterosexual hacer lo que hice en Philadelphia ahora? No, y con razón. El objetivo de Philadelphia era no dar miedo. Una de las razones por las que la gente no le tenía miedo a esa película era que yo estaba interpretando a un hombre gay. Hemos superado eso y no creo que la gente aceptara la falta de autenticidad de un hombre heterosexual interpretando a un hombre gay”.
Forrest Gump (1994)
Esta película protagonizada por Tom Hanks fue convertida en artefacto pop ya que se transformó en una película sumamente taquillera en su año arrasando en los Oscar. Forrest Gump es considerada una película sensiblona e inferior a Pulp Fiction, su competidora en los Oscar de la época. Así lo reconoce el actor de El Código Da Vinci: “El problema con Forrest Gump es que ganó mil millones de dólares. Si hubiéramos hecho una película exitosa, Bob [Zemeckis, el director] y yo habríamos sido unos genios. Pero debido a que hicimos una película tremendamente exitosa, éramos genios diabólicos. ¿Supone un gran problema? No, pero hay libros de las mejores películas de todos los tiempos, y Forrest Gump no aparece porque, ¡oh!, es ese festival de nostalgia cursi. Todos los años hay un artículo sobre ‘el film que debería haber ganado ese año el premio a la mejor película’ y siempre es Pulp Fiction. Que es una obra maestra, sin duda”.
Tom Hanks a The New York Times le expresó sobre su personaje en El Código Da Vinci: “Las secuelas de Robert Langdon. El código Da Vinci era una tontería. Esas deliciosas búsquedas del tesoro son tan fieles a la historia como las películas de James Bond lo son al espionaje. Todo lo que estábamos haciendo era prometer una distracción. No hay nada de malo en un buen trato, siempre que sea un buen trato. Cuando hicimos la tercera película [Inferno, 2016], probamos que no era tan buen trato. Pero déjame decirte algo más sobre El Código Da Vinci. Era mi cumpleaños número cuarenta y tantos. Estábamos rodando en el Louvre de noche. ¡Me cambié los pantalones frente a la Mona Lisa! ¡Me trajeron un pastel de cumpleaños en el Gran Salón! ¿Quién puede tener esa experiencia?”.