0

Dedican muestra en Roma a obra del Pintoricchio en apartamentos papales

19 may 2017
01h00
  • separator
  • comentarios

Giulia Farnese, la amante de Rodrigo Borgia, quien pasó a la historia como el Papa Alejandro VI, no fue la modelo en la que el artista Bernardino di Betto, mejor conocido como el Pintoricchio (1454-1513), se inspiró para pintar a la Virgen en los apartamentos pontificios.

Esa es la conclusión de la muestra "Pintoricchio. Pintor de los Borgia. El misterio develado de Giulia Farnese", presentada este jueves a los medios en los Museos Capitolinos de Roma.

La exhibición, que incluye 33 obras del Renacimiento y siete esculturas de época romana, reúne por primera vez dos extraordinarias obras maestras del Pintoricchio, una de ellas nunca antes vista por el público.

Se trata del retrato de la "Virgen" y el "Niño Jesús de las manos", que originalmente formaban parte de la composición pictórica "Investidura divina de Alejandro VI", realizada por el Pintoricchio en los apartamentos papales entre 1492 y 1493 por deseo de ese controvertido pontífice.

La misma composición incluía un retrato de Alejandro VI (1431-1503) arrodillado frente a la Virgen y el Niño Jesús, pero sucesivamente fue destruido, dado el escándalo que la vida licenciosa de ese Papa generó entre sus contemporáneos.

Según recordó Francesco Buranelli, uno de los curadores de la muestra, la composición fue ásperamente criticada en su época porque supuestamente el rostro de la Virgen era en realidad el retrato de Giulia Farnese (1475-1524), amante adolescente y concubina del propio pontífice.

"Sobre la puerta de una recámara, (aparece) la Señora Giulia Farnese como el rostro de la Virgen: y en el mismo cuadro la cabeza del Papa Alejandro", escribió el célebre artista e historiador de arte Giorgio Vasari, acreditando los rumores que circulaban ya desde el momento mismo en que el Pintoricchio realizó la obra.

Por esos motivos la pintura fue primero cubierta, después arrancada de las paredes y al final seccionada en varios fragmentos: dos de los cuales, el retrato de la Virgen y el "Niño Jesús de las manos" llegaron hasta nuestros días.

Fue, sin embargo, gracias a una copia de no muy buena calidad (que forma parte de la muestra) hecha por Pietro Fachetti en 1612, que se pudo conocer la exacta composición de la obra.

Buranelli explicó que el objetivo de la exposición -que estará abierta hasta el próximo 10 de septiembre- es el de presentar al público a los protagonistas de una época de grandes cambios y recordó que Alejandro VI fue electo como sucesor de Pedro en 1492, el mismo año del descubrimiento de América.

Señaló que el Pintoricchio fue autor de unos de los ciclos pictóricos más famosos de la historia del arte: el del nuevo apartamento papal en el Vaticano.

El apartamento Borgia, lleno de contenidos humanísticos y teológicos, fue una obra fuertemente innovadora por la sensibilidad casi revolucionaria con la cul Bernardino di Betto interpretó -con su lenguaje pictórico "a la antigua"- el programa ideológico y político de Alejandro VI.

Según el experto, el Pintoricchio llevó la antigua Roma al departamento papal, pues fue uno de los principales artistas del Renacimiento que descendía a los restos de la "Domus Aurea", la villa del emperador Nerón sepultada por sus sucesores, para inspirarse en los frescos de sus paredes y techos.

Pero tras siglos de polémicas e investigaciones, Buranelli concluyó que para hacer el retrato de la Virgen el pintor no se inspiró en Giulia Farnese.

"El Pintoricchio era uno de los retratistas más famosos de la época y en la pintura de la Virgen no hay ninguna característica de lo que eran sus retratos", remarcó.

Notimex Todos los derechos reservados. Está prohibido todo tipo de reproducción sin autorización.

compartir

comentar

  • comentarios
publicidad
publicidad