VIDA SANA

Cáncer: su cura podría estar en el veneno del alacrán

Un núcleo de investigadores descubrió que el veneno del alacrán puede ayudar a combatir el cáncer. Ahora resta profundizar el estudio y encontrar inversores.
viernes, 28 de enero de 2022 · 09:02

El alacrán pertenece a los artrópodos arácnidos depredadores que se caracterizan por sus pinzas y una cola segmentada y estrecha que forman una gran curva sobre su espalda. También conocidos como escorpiones, se alimentan de insectos, vertebrados e invertebrados, utilizando sus pinzas o aguijón con el peligroso veneno. Según expertos, esta sustancia que es letal para sus presas y también, de acuerdo a recientes investigaciones, puede combatir el cáncer.

El estudio fue realizado por científicos de México y Estados Unidos, quienes aislaron y sintetizaron dos moléculas nuevas a partir del veneno del alacrán. Este tiene propiedades capaces de eliminar bacterias causantes de infecciones en la piel, tuberculosis, neumonía y células cancerígenas. Sin embargo esto no se puede hacer con todos los alacranes, ya que el ejemplar perfecto se encuentra en Veracruz y su variedad responde al grupo Diplocentrus melici.

"Son unos antibióticos que no están como tales en el alacrán, éste tiene unas sustancias que son precursoras del antibiótico. Cuando nosotros sacamos el veneno del alacrán, al contacto con el aire atmosférico el oxígeno modifica al precursor y hace aparecer un color del veneno”, contaron los especialistas encargados de realizar la investigación.

Los resultados del estudio son prometedores ya que se comprobó que las moléculas del veneno del alacrán eliminan bacterias que generan las enfermedades mencionadas anteriormente y además detienen el crecimiento de las células del cáncer. Aunque todavía la investigación está en trámite para patentar los antibióticos.

Foto: Pixabay

En consecuencia, el paso a seguir dentro de la investigación que comprobó que el veneno del alacrán es clave para combatir el cáncer será encontrar inversionistas: "Ahora, lo que falta es encontrar una compañía farmacéutica que esté dispuesta a invertir para hacer los ensayos clínicos. Se tienen que hacer los ensayos preclínicos en varios tipos de animales (nosotros ya lo hicimos con ratón) para demostrar que no hace daño, y después hacer las fases clínicas para poderlo usar en humanos".

Foto: Pixabay