HOGAR
Conoce el truco para gastar un 30% menos de electricidad en tu nevera y pagar menos luz
Si estas cansado de pagar una fortuna en tu factura de electricidad, deberás ahorrar consumo con tu nevera.La nevera es el electrodoméstico más necesario y útil que podemos tener en casa. Es que con el refrigerador podremos conservar en buen estado los alimentos y después consumirlos. Sin embargo, el beneficio se ve contrarrestado en la factura de la luz, ya que la heladera consume una gran cantidad de electricidad (aproximadamente el 20% del total de todo el hogar). En consecuencia, para reducir un 30% su consumo y ahorrar dinero, te sugerimos poner en práctica un truco infalible.
Todos sabemos que al momento de comprar este electrodoméstico, es importante mirar el etiquetado de eficiencia eléctrica. Lo más recomendable es que busques uno con una eficiencia energética A+, A++ o A+++. Esto se traduce en que, aunque en principio sean más caros, su funcionamiento es mucho mejor, hacen que su consumo eléctrico sea menor y el impacto medioambiental también se reduce considerablemente.
Sin embargo, esto no es todo. Es que para reducir considerablemente la electricidad que consume la nevera será necesario desarrollar una técnica infalible: tener el artefacto organizado. La explicación radica en que tener el refrigerador ordenado es fundamental para que cada alimento reciba el frío que necesita y se conserven de manera eficiente. Es importante que los alimentos sean colocados en su lugar correspondiente.
¿Cómo ahorrar electricidad con la nevera y pagar menos en la factura de luz?
Para mejorar el rendimiento del electrodoméstico tendremos que respetar sus lugares y ordenar los alimentos en cada uno de ellos:
- En la puerta. Es la zona menos fría de la nevera (recibe mucho más contacto con el aire caliente del exterior). Es la ideal para los alimentos que necesitan ser conservados en menos frío, como son los huevos, las salsas, los zumos, el vino o las mermeladas.
- En la parte superior. Se colocarán productos ya abiertos que no necesitan ser conservados en un frío muy elevado y que no pierden propiedades, como es el tomate frío o los embutidos.
- En la parte media. Se deberán poner los lácteos como quesos y yogures, los productos abiertos y las sobras de días anteriores, todo en paquetes herméticos o de cristal.
- En la parte baja. Es la parte más fría de la nevera. Aquí van los productos perecederos como la carne y el pescado. La mayoría de neveras incorporan una caja especial para proteger estos alimentos del aire caliente del exterior al abrir la puerta de la nevera.
- En los cajones. Guarda en ellos las frutas y verduras que requieran ser refrigeradas, excepto frutas de origen tropical, cebollas y ajos.