SALUD
¡Cuida tu salud! Así debes desinfectar las fresas antes de comerlas
Evita consumir fresas con pesticidas y químicos peligrosos.Los nutrientes y el buen sabor de las fresas generan necesidad y hasta adicción en la población que cada vez las compra con mayor frecuencia. Con ellas podemos preparar deliciosos postres o simplemente comerlas para quitar ese antojo de algo dulce en cualquier momento del día. Pero para que la experiencia sea grata, debemos hacer una limpieza exhaustiva y profunda de cada fresa, para desinfectarlas y evitar problemas de salud.
Es que quienes se encargan de comercializar esta fruta las protegen con distintos químicos y pesticidas, para que su crecimiento sea próspero y para que las plagas no dañen las fresas cultivadas. Estos productos son tan fuertes, que cualquier persona que lo ingeste accidentalmente puede presentar diversos cuadros de salud preocupantes. Por ende, la limpieza y desinfección del superalimento es algo obligatorio antes de consumirlo.
¿Cómo limpiar y desinfectar fresas?
En este marco, te traemos un truco casero y económico para la limpieza de las fresas. Para ello necesitaremos mezclar una taza de vinagre blanco con tres tazas de agua, todo en un recipiente. A continuación, agregaremos las fresas que deseamos limpiar. Si notamos que la solución es poca, duplicar los ingredientes hasta que el líquido tape completamente las frutas.
Después será momento de dejar reposar las fresas en la solución durante 10 minutos, lo que ayudará a eliminar la mayoría de los contaminantes superficiales que dañan a nuestra salud. Transcurrido el tiempo, retiraremos las frutas y las enjuagaremos con agua fría, eliminando así cualquier residuo de vinagre y quitando el sabor ácido.
Luego podremos colocar las fresas en un papel de cocina o paño limpio y dejaremos secar al aire libre. Una vez que estén secas, guardaremos en un recipiente limpio y seco en el refrigerador. Y para que duren más tiempo sin que se pongan feas, puedes colocar hojas de papel absorbente en el fondo del recipiente, luego distribuir las fresas sobre el papel en una sola capa, evitando amontonarlas, y cubrirlas con más papel absorbente.