Tips caseros

Cómo cuidar tu piel potenciando el moreno en verano

Con la llegada de la temporada de verano, luce espectacular con una piel bronceada para las próximas vacaciones.
lunes, 30 de junio de 2025 · 17:51

Con la llegada del verano, a un alto porcentaje de la sociedad le surge el gran problema sobre cómo ponerse moreno y coger un color dorado en la piel, de manera sana, sin dañar el cuerpo y la piel, y sobre todo, de manera rápida y eficaz. Muchos expertos y profesionales del estilismo, coinciden en que la temporada de verano y los meses de junio hasta septiembre, son el momento de máximo esplendor de una persona, el conocido “glow up”, que te hace brillar de manera diferente y especial.

Pues uno de los factores clave de ese efecto “glow up”, es el color moreno, bronceado y dorado que coge tu tono ante la exposición directa al sol, ya sea de manera intencionada o indirectamente. En los meses de verano, dadas las altas temperaturas, es más sencillo coger un color moreno, porque el propio cuerpo produce más melanina, como defensa natural ante la radiación ultravioleta que incide directamente en la piel. Es ahí, cuando la melanina hace su trabajo, oscureciendo la piel y adaptándola al tono del sol.

Y es que, el verano es una época de energía y diversión, donde siempre hay hueco para un ratito más al sol, una tarde más en la playa y un buen rato con amigos y familia. Tal es así, que muchas empresas y compañías lanzan promociones y ofertas con motivo del verano, para acercar el ocio a todo el mundo, como los juegos disponibles en el casino que se ofrecen a través de Internet.

El sol: ¿enemigo o aliado?

Siempre se ha dicho, que el sol aporta una cantidad de vitamina D que el ser humano necesita para vivir. Tal es así, que estudios científicos han demostrado que entre el 80 y el 90 por ciento de la vitamina D que necesita el cuerpo humano lo obtiene, o debería obtenerlo, a través de la exposición directa a la luz ultravioleta, UVB, del sol y de cómo inciden los rayos en la piel. Y solo el diez por ciento restante se debe extraer de suplementos, vitaminas y alimentos. Este estudio reafirma la importancia de exponerse al sol, no por una cuestión estética y de belleza, sino por la propia salud de las personas.

El error está en creer que es suficiente con ponerse bajo el sol media hora al día. Lo primero, es que el tiempo recomendado y estipulado como mínimo para exponer el cuerpo al sol oscila entre diez y veinte minutos, para poder absorber la vitamina D necesaria, aunque los tiempos pueden variar entre cada persona, por factores de tipo de piel.

Eso sí, los médicos y expertos recomiendan a toda costa, evitar la exposición directa en las horas de mayor intensidad de sol, es decir, entre las once y las cuatro de la tarde, porque aunque son las horas donde mayor es la exposición, más perjudicial puede ser a la piel si no se toman medidas de protección.

Fuente: iStock

Cómo tomar el sol sin dañar la piel

No hay discusión alguna, que el mayor objetivo del verano, o uno de ellos al menos, es conseguir un tono dorado y bronceado en la piel. Ese tono que queda bien con cualquier look y que ensalza la belleza de cada persona. Para muchos, el sol es para la piel, como el perfume con aroma floral para las energía positivas del cuerpo en muchas religiones; un aliado.

Cuida tu alimentación

A veces se tiende a pensar que el bronceado depende única y exclusivamente de las horas que dedicas a estar tumbado bajo el sol, jugando con las bajas protecciones y aceites corporales que potencian el color. Pero, la realidad demuestra que el bronceado trae consigo muchos más factores que en ocasiones se pasan por alto, y que sin darse cuenta, dificultan que el cuerpo coja un tono de color más oscuro, por más horas que se pase tumbado bajo el sol.

Para conseguir un tono de piel bronceado, independientemente de si el color inicial es más blanco o más oscuro, el primer factor a tener en cuenta es la alimentación. Es necesario apostar por una dieta equilibrada rica en fruta y verduras, especialmente aquellos alimentos que tienen antioxidantes como betacarotenos y flavonoides.

Así, en tu dieta de verano debe estar en grandes cantidades las zanahorias, la calabaza, el pimiento rojo, los tomates y los melocotones, albaricoques y derivados. Si se reflexiona un poco al respecto, lo común entre los alimentos mencionados no es solo su color similar anaranjado o rojo, sino las propiedades que contienen todos ellos y que facilitan al cuerpo la absorción de los rayos de sol. Hay alimentos que potencian el bronceado además de aportar grandes nutrientes al ser humano.

Fuente: iStock

Prepara tu cuerpo para tomar el sol

A diferencia del famoso lema de vida en el que “si tienes ganas conseguirás lo que te propongas”, cuando se habla de tomar el sol y ponerse morena, son muchos los factores que influyen positivamente en el proceso y que pueden acelerar el proceso de manera saludable y sin dañar la piel.

Este es uno de los consejos más recomendados por profesionales del cuidado de la piel, aunque pasa desapercibido para gran parte de la sociedad. Y es que, hay que limpiar la piel con exfoliantes que eliminan las pieles muertas antes de tomar el sol.

Básicamente consiste en hacer una purificación de la piel, para que esté totalmente preparada para recibir los rayos de sol y poder aprovechar al máximo su vitamina D y que el cuerpo desprenda melanina más rápido. Además, este proceso ayuda a que el sol recibido fortalezca también los huesos y el bienestar psicológico de las personas. Una especie de terapia al alma, que de paso sana el cuerpo dándole un color muy bonito.

Protección solar

Suena a mito de cuando mamá y papá te bañaban en crema con una capa blanca antes de ir a la piscina o a la playa. Pero sin duda, es el mayor protector del cuerpo, porque crea una barrera de crema de protección que evita quemaduras y daños en la piel a futuro.

Más de