Salud

5 hábitos diarios que pueden provocar una colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn sin darte cuenta

Tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn son padecimientos autoinmunes que provocan inflamación persistente en distintas partes del sistema digestivo
lunes, 30 de junio de 2025 · 00:01

Las enfermedades inflamatorias del intestino, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, afectan a millones de personas en el mundo y, aunque su origen exacto sigue siendo objeto de estudio, diversos especialistas coinciden en que ciertos hábitos diarios pueden provocarse. Lo preocupante es que muchas veces estas costumbres se repiten a diario sin que los pacientes se den cuenta que están dañando su salud intestinal.

Tanto la colitis ulcerosa como la enfermedad de Crohn son padecimientos autoinmunes que provocan inflamación persistente en distintas partes del sistema digestivo, generando síntomas como diarrea crónica, sangrado rectal, dolor abdominal, pérdida de peso, fatiga y, en casos graves, obstrucciones intestinales. Aunque hay un componente genético, algunos hábitos diarios juegan un papel clave en su aparición o agravamiento.

¿Cuáles son los hábitos diarios que pueden provocar una colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn?

  • Consumir alimentos ultraprocesados de forma habitual

El hábito diario de ingesta de productos ultraprocesados como embutidos, galletas, sopas instantáneas, cereales azucarados, refrescos, comida rápida y botanas empaquetadas. Estos alimentos contienen grasas trans, azúcares refinados, conservadores y aditivos que alteran la microbiota intestinal y provocan procesos inflamatorios crónicos. Estudios publicados en revistas como Gastroenterology y The Lancet han demostrado que dietas ricas en ultraprocesados están asociadas con un mayor riesgo de desarrollar enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa.

  • Abusar de medicamentos antiinflamatorios (AINEs)

El uso frecuente de antiinflamatorios como hábito diario no esteroideos (como ibuprofeno, naproxeno o diclofenaco) puede generar un daño progresivo en la mucosa del tracto digestivo. Aunque alivian dolores comunes, su consumo repetido sin prescripción médica está relacionado con ulceraciones intestinales, sangrados y alteración del equilibrio inmunológico.

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  • Dormir mal o en horarios irregulares

El sistema digestivo está estrechamente conectado con el reloj biológico del cuerpo.  El hábito diario de dormir poco, hacerlo en horarios alterados o tener un sueño de mala calidad interfiere en la producción de hormonas antiinflamatorias, debilita el sistema inmunológico y afecta la regeneración de la mucosa intestinal. Un estudio de la Universidad de Harvard mostró que personas con insomnio o ritmos circadianos alterados tienen hasta un 50% más de probabilidades de padecer colitis o enfermedad de Crohn.

  • Vivir bajo estrés constante

El estrés emocional crónico no solo afecta la salud mental, sino también el sistema digestivo. La conexión entre el intestino y el cerebro, conocida como el eje intestino-cerebro, provoca que las emociones intensas alteren la motilidad intestinal y activen el sistema inmunitario de forma negativa. Produce altos niveles de cortisol y citoquinas proinflamatorias, lo que puede agravar los síntomas en pacientes con colitis ulcerosa y Crohn, e incluso contribuir a su aparición en personas predispuestas.

  • Fumar o exponerse al humo de tabaco

El tabaquismo como hábito diario es uno de los factores de riesgo más documentados para la enfermedad de Crohn. Aunque en algunos casos puede parecer que el tabaco alivia síntomas de colitis ulcerosa, a largo plazo agrava el daño intestinal y aumenta la severidad de los brotes. Los químicos del cigarro deterioran la barrera intestinal, alteran la microbiota y reducen la capacidad del intestino para curarse.