Curiosidades
¿Qué pasa si tomo agua y otras bebidas heladas en plena temporada de intenso frío?
Se trata de una de las inquietudes más comunes en esta etapa del año, debido al temor de enfermarse.Enero es un mes que se caracteriza por las bajas temperaturas y el aumento de enfermedades respiratorias. Así que en plena temporada de intenso frío, hay quienes toman todas las medidas necesarias para evitar enfermarse. De hecho, una de las creencias generalizadas es que las bebidas heladas pueden generar problemas de salud si se consumen durante la etapa invernal, por lo que muchas personas prefieren evitarlas.
La sensación de frescura que se obtiene al consumir algo frío, combinada con el clima helado persistente en esta época del año, hace pensar a muchos que esto puede propiciar resfriados. No obstante, existe una explicación al respecto, la cual aclara las dudas sobre esta inquietud que impide disfrutar no solo de bebidas heladas, sino incluso de agua.
¿Hay riesgo de enfermarse al tomar bebidas frías en invierno?
Esta es una creencia muy extendida; sin embargo, la ciencia aclara que la temperatura de lo que se bebe no es la causa directa de enfermarse. Las enfermedades como la gripe o el resfriado son causadas por virus, no por el consumo de líquidos fríos.
Lo que sí puede suceder es que las vías respiratorias se enfríen temporalmente, generando sensación de irritación o tos, pero esto no significa que la persona se enfermará. El verdadero riesgo de resfriarse está relacionado con la exposición prolongada a bajas temperaturas, los cambios bruscos de clima y el contacto con personas infectadas.
La predisposición a enfermarse en invierno tiene que ver con que el sistema inmunológico puede estar más vulnerable por diversos factores, como la menor exposición al sol o los ambientes cerrados con calefacción, los cuales facilitan la propagación de virus. Esto ha llevado a asociar el frío con la enfermedad, aunque la causa principal sigue siendo viral y no el consumo de bebidas frías.
En estos casos, el cuerpo realiza un proceso conocido como termorregulación, que se activa cuando se ingieren líquidos fríos o se perciben bajas temperaturas, dado que el organismo busca mantenerse a su temperatura óptima, que en los seres humanos ronda los 36.5 °C.