Salud
¿Qué pasa si dejo de comer gluten? Esta es la verdad detrás de la dieta para bajar de peso
Eliminar el gluten de la dieta podría ser contraproducente. Esto es lo que dice la ciencia al respectoLas personas decididas a bajar de peso suelen probar diferentes métodos, que van desde adoptar el compromiso de hacer más ejercicio hasta optar por dietas supuestamente efectivas que prometen buenos resultados. Una de las más difundidas en tiempos recientes es la eliminación del gluten en la alimentación, incluso cuando no existe un diagnóstico de enfermedad celíaca, un trastorno autoinmune crónico que afecta al intestino delgado y se produce cuando una persona consume gluten.
Esta práctica, promovida por diversas personalidades e influencers que aseguran haber obtenido los resultados deseados, en realidad tiene éxito por otros factores y no únicamente por haber restringido el gluten.
Esto le pasa a tu cuerpo por dejar de comer gluten
El gluten es una proteína encargada de dar elasticidad y textura a los productos de panadería; por ello, es posible encontrarlo en alimentos procesados como galletas, cereales, salsas y aderezos, por mencionar algunos. Como resultado, hay quienes lo “satanizan” y lo eliminan de su dieta, sobre todo buscando mejorar su peso.
No obstante, un análisis publicado en la revista científica International Journal of Cardiovascular Sciences destaca que no hay evidencia de que eliminar el gluten ayude a bajar de peso si se trata de una persona adulta y saludable que no tiene enfermedad celíaca ni sensibilidad al gluten. Seguir una dieta sin gluten no produce más pérdida de peso que seguir una dieta “normal” que lo incluya.
Aun así, muchas personas aseguran que dejarlo les ayudó a perder peso, pero la ciencia explica que esto ocurre porque, al eliminarlo, también dejan de consumir pan, galletas, pastas comerciales, cereales azucarados o alimentos ultraprocesados, reduciendo calorías y azúcar, no por el gluten en sí. Al seguir una dieta sin gluten, la gente tiende a planificar más sus comidas, leer etiquetas y consumir alimentos más naturales como frutas, verduras, proteínas magras y frutos secos un cambio de hábitos que ayuda a mejorar la dieta en general.
Sin embargo, si una persona sin enfermedad celíaca ni sensibilidad al gluten decide eliminarlo de su dieta, no tendría beneficios significativos para la salud, pues no mejora la digestión ni ayuda a perder peso de manera directa. De hecho, muchos alimentos con gluten aportan fibra, vitaminas del complejo B y minerales, así que al suspenderlos sin reemplazo por opciones equivalentes, puede haber carencias nutricionales.
Para reemplazar pan, pasta y galletas, hay quienes recurren a productos “sin gluten” que son más caros, con más azúcar o menos fibra; en otras palabras, podrían resultar contraproducentes. Por ello, en las personas sanas, el gluten no es necesariamente malo, y eliminarlo de manera innecesaria no aporta beneficios adicionales para la salud ni para la pérdida de peso.