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3 CLAVES por las que Liz Truss RENUNCIA como primera ministra británica tras 6 semanas en el cargo
La política conservadora llegó al puesto tras la dimisión de Boris Johnson hace mes y medioLa estabilidad política europea y en especial la de Reino Unido se encuentran en medio de una turbulencia luego de que la primera ministra británica Liz Truss presentara su renuncia este jueves, apenas seis semanas después de haber quedado al frente del gobierno, por una serie de razones y medidas equivocadas que la población y opositores le han hecho saber. “No puedo cumplir con el mandato sobre el cual fui elegida”, declaró la mandataria.
Esta se convierte en la tercera renuncia de un primer ministro conservador del Reino Unido en tres años y deja un partido dividido. Truss, quien dijo que permanecerá en el puesto unos días más mientras se desarrolla ese proceso, ha ocupado el cargo durante 45 días.
Apenas un día antes, Truss había jurado seguir en el cargo, diciendo que “soy una luchadora, no una cobarde”. Pero no pudo continuar en el puesto después que la secretaria del Interior renunció con una andanada de críticas, y una votación en la Cámara de los Comunes cayó en el caos y el rencor días después de que se vio obligada a abandonar muchas de sus medidas económicas.
Ante la sorpresiva renuncia de la política británica, muchas personas aún no entienden por qué tomó esa decisión, por lo que aquí te damos las 3 principales razones por las que Liz Truss deja su cargo unos cuantos días después de haber sido elegida, incluso con el visto bueno de la reina Isabel II horas antes de su muerte.
Su plan económico
En sus primeros días en el cargo, el gobierno de Truss anunció un paquete económico supuestamente para impulsar la economía del país, el cual incluía eliminar impuestos a los más ricos. Sin embargo, su plan provocó días de turbulencias en los mercados financieros e hizo que la libra esterlina se hundiera a un mínimo de 37 años frente al dólar.
El fracking
Truss buscaba reanudar esta práctica para obtener gas a pesar de la oposición de muchos conservadores. La amplia mayoría conservadora en el Parlamento garantizaba que la propuesta de la oposición de prohibir el fracking sería derrotada fácilmente. Pero había muestras de ira en la cámara y acusaciones a los líderes del bloque de usar la prepotencia para conseguir votos.
Su falta de aliados
Truss había convocado a su oficina en el 10 de Downing Street a Graham Brady, un legislador y dirigente conservador encargado de vigilar los problemas de liderazgo y al que le habían encomendado la tarea de averiguar si la primera ministra aún contaba con el apoyo de los parlamentarios conservadores. Aparentemente, la respuesta fue que no.
Un número creciente de parlamentarios conservadores había pedido su renuncia el jueves para poner fin al caos.
La política reemplazó a su jefe de Hacienda y el miércoles renunció la secretaria del Interior, Suella Bravrman, quien violó una norma al enviar un documento oficial desde su cuenta personal de email. En su carta de renuncia atacó a Truss y dijo que le “preocupa la orientación de este gobierno”.
“El trabajo de gobierno depende de que la gente asuma la responsabilidad de sus errores”, escribió, en una pulla apenas velada contra Truss.
Incluso, medios que generalmente apoyan a los conservadores habían publicado duros editoriales días atrás atacando el gobierno de Truss.