Virus

Esta es la VERDAD sobre el misterioso virus de los conejos con tentáculos vistos en Estados Unidos

El misterioso caso de los conejos con tentáculos en Estados Unidos se debe a un virus que afecta a la fauna silvestre sin representar un riesgo para las personas.
jueves, 14 de agosto de 2025 · 14:01

En las últimas semanas, imágenes sorprendentes han captado la atención en redes sociales, conejos en Estados Unidos que parecen tener extraños tentáculos saliendo de sus cabezas y rostros. La verdad detrás de este fenómeno es que se trata de una infección causada por un virus conocido como papiloma de Shope, que afecta principalmente a conejos silvestres y domésticos. 

Los casos más recientes se han registrado en Fort Collins, Colorado, donde residentes han fotografiado a los animales y compartido las imágenes en internet. El virus provoca crecimientos oscuros y endurecidos que, en algunos casos, se asemejan a astas o tentáculos, lo que ha inspirado apodos como conejos zombis o conejitos de Frankenstein. Esta condición, aunque alarmante a la vista, es relativamente común y está bien documentada por la ciencia.

El papiloma de Shope fue identificado por primera vez en la década de 1930 y sus estudios sentaron las bases para comprender la relación entre virus y cáncer. En los conejos, estos tumores suelen ser benignos, pero pueden crecer hasta dificultar la alimentación o la visión, especialmente en animales domésticos. En tales casos, se recomienda atención veterinaria para evitar complicaciones graves.

En cuanto a su transmisión, el virus se propaga principalmente mediante picaduras de pulgas, garrapatas o mosquitos, aunque también puede pasar por contacto directo entre conejos. La incidencia suele aumentar durante los meses cálidos, cuando la actividad de estos insectos es mayor. Por ello, los especialistas aconsejan a los dueños de conejos domésticos protegerlos de la exposición a vectores, sobre todo si viven en exteriores.

Aunque las imágenes de los conejos con extraños tentáculos puedan parecer escenas de una película de terror, la verdad es que este fenómeno, causado por un virus, forma parte del ciclo natural de ciertas enfermedades en la fauna silvestre de Estados Unidos. Más que representar un riesgo para la salud pública, sirve como recordatorio de la importancia de observar y proteger los ecosistemas donde habitan estos animales, garantizando así el equilibrio entre la vida silvestre y la convivencia humana.