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Adiós préstamos: SAT alerta a quienes presten su tarjeta de crédito para el Buen Fin en noviembre
El usar de manera indebida la tarjeta de crédito, como prestarla durante el Buen Fin, podría generar problemas fiscales con el SATSe avecina el Buen Fin, por lo que noviembre es momento para que algunas personas digan adiós a los préstamos, pues el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha emitido una alerta clara sobre las serias consecuencias fiscales que implica prestar una tarjeta de crédito a familiares o amigos.
El SAT alerta que la principal razón por la que no es recomendable prestar una tarjeta de crédito se debe a la responsabilidad legal y fiscal que recae exclusivamente sobre el titular de la cuenta, así que el usar de manera indebida el plástico durante el Buen Fin podría generar una discrepancia.
La discrepancia fiscal ocurre cuando el SAT detecta que los gastos de una persona son superiores a los ingresos que oficialmente declaró ante la autoridad. Estas situación es más común que se presente cuando se presta la tarjeta de crédito a amigos o familiares, principalmente en temporadas de compras como lo es el Buen Fin.
Se señala que al prestar una tarjeta de crédito, todos los gastos realizados por el tercero (aunque te los pague después) se registran bajo el nombre y RFC del titular. Si estos movimientos superan los ingresos reportados, el SAT presume que se obtuvieron ganancias no declaradas, esto representa que hay una discrepancia.

¿Cuáles pueden ser las sanciones ante el SAT por prestar una tarjeta de crédito?
En caso de que el SAT detecte una discrepancia fiscal, en un principio solicitará al contribuyente que justifique el dinero que no fue declarado, pero si no es posible aclarar esto, se pueden aplicar multas que oscilan entre el 15% y el 70% del monto no justificado, además de recargos y actualizaciones por mora.
Aunque la ley no prohíbe explícitamente prestar una tarjeta de crédito, la recomendación del SAT es evitar ceder a este tipo de préstamos, y sobre todo, en época de compras como lo es el Buen Fin, ya que es cuando se está en más riesgo de realizar gastos grandes. Pese a que la confianza sea total, el peligro de que un tercero afecte la situación fiscal y salud financiera del titular es muy alto, ya que ante las instituciones, este es el único responsable de todo lo que suceda con ese plástico.