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Adiós Liverpool y Coppel: SAT alerta por compras con tarjeta de crédito departamental en febrero
El SAT ha compartido información importante para evitar problemas fiscales por compras con la tarjeta de crédito departamentalCon el objetivo de prevenir problemas fiscales, hay algunas personas que deberán decir adiós a Coppel y Liverpool, entre otras tiendas, pues el Servicio de Administración Tributaria (SAT) alerta a quienes hagan compras con tarjeta de crédito departamental en febrero, ya que estos movimientos están sujetos al mismo nivel de fiscalización que las cuentas bancarias tradicionales.
Se debe considerar que una tarjeta departamental es un medio de pago que permite acceder a una línea de crédito para realizar compras exclusivamente en la tienda que la emite o en sus establecimientos afiliados. A diferencia de un plástico bancario, que es aceptado en casi cualquier negocio, las tarjetas departamentales de Coppel y Liverpool tienen un uso limitado, pero pese a ello, siguen estando en la mira del SAT.
El SAT alerta que ha intensificado la vigilancia sobre las transacciones efectuadas con tarjeta departamental, como las de Coppel y Liverpool, entre otras cadenas líderes. Es fundamental precisar que, aunque estos plásticos no provienen de instituciones bancarias tradicionales, los establecimientos emisores tienen la obligación legal de reportar los movimientos financieros de sus usuarios ante el fisco, garantizando así la transparencia en el gasto de los contribuyentes.

El uso sin control de la tarjeta departamental puede provocar discrepancia fiscal ante el SAT
La vigilancia del SAT sobre la tarjeta de Coppel y Liverpool busca erradicar la discrepancia fiscal, definida como el desbalance entre el gasto real y el ingreso declarado. Dado que el fisco considera el uso de crédito departamental como parte del flujo financiero de un individuo, cualquier exceso en las compras frente a lo reportado oficialmente podría activar protocolos de revisión, al demostrar una capacidad económica superior a la manifestada ante el organismo.
Las consecuencias de una discrepancia fiscal detectada por el SAT a través de tarjeta de crédito departamental son considerables: las multas pueden alcanzar hasta el 70% del capital no declarado. Más allá de la sanción monetaria, el contribuyente se expone a enfrentar procesos legales por defraudación.
Mantener una conducta fiscal responsable en tiendas como Liverpool o Coppel es clave para evitar que una compra cotidiana se convierta en un problema legal. La recomendación de los expertos es clara: emplear la tarjeta de crédito departamental únicamente para consumos propios y decirle adiós a realizar compras para terceros, ya que el titular de la cuenta será el único responsable de justificar ese gasto ante la autoridad.