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Aprueban vacuna contra COVID-19 hecha de tabaco; comenzarán pruebas en humanos

British American Tobacco recibió la aprobación para comenzar a realizar pruebas en seres humanos de su vacuna contra el COVID-19 hecha a base de plantas de tabaco.
miércoles, 16 de diciembre de 2020 · 15:11

British American Tobacco recibió la aprobación, por parte de las autoridades sanitarias de Estados Unidos, para comenzar a realizar pruebas en seres humanos de su vacuna contra el COVID-19 hecha a base de plantas de tabaco.

La Administración de Medicamentos y Alimentos ​​(FDA por sus siglas en inglés) aprobó que la compañía tabacalera, propietaria de algunas de las marcas más importantes de cigarros como Benson & Hedges, Dunhill, Lucky Strike y Pall Mall, realice ensayos clínicos con voluntarios adultos estadounidenses de su prototipo de vacuna contra el nuevo coronavirus.

Las grandes compañías farmacéuticas ya están produciendo vacunas que han comenzado a aplicarse en la población debido a su alta efectividad contra en el COVID-19, pero British American Tobacco cree que puede producir una vacuna en seis semanas, en comparación con los meses que tomaría con los métodos tradicionales.

La compañía afirma que esto se debe a una tecnología única que permite que los elementos de la vacuna se recolecten rápidamente en las plantas de tabaco.

British American Tobacco también afirma que la vacuna es estable a temperatura ambiente, a diferencia de la fórmula de Pfizer/BioNTech administrada en el Reino Unido, la cual debe almacenarse y enviarse a aproximadamente -70° C.

La nueva vacuna fue desarrollada por Kentucky Bioprocessing (KBP), la división de biotecnología de British American Tobacco. El departamento ha trabajado anteriormente en el tratamiento del ébola y también está desarrollando una vacuna contra la gripe estacional.

Según British American Tobacco, KBP clonó parte de la secuencia del gen del coronavirus, desarrolló un antígeno potencial y lo insertó en una planta de tabaco para su propagación.

KBP, con sede en Owensboro, Kentucky, detalló que puede convertir las plantas de tabaco en "plantas de bio-fabricación" que pueden producir proteínas que de otro modo no se podrían producir.

Pueden crecer, cosechar y procesar hasta 3 m en 6 semanas. Es decir, la proteína asociada se produce más rápido que los métodos tradicionales.

Adquirida por British American Tobacco en 2014, la compañía también afirma que puede codificar temporalmente plantas de tabaco utilizando instrucciones genéticas para producir proteínas clave específicas.

"Pasar a ensayos en humanos con nuestros candidatos a vacunas contra la influenza estacional y COVID-19 es un hito importante y refleja un gran esfuerzo para acelerar el desarrollo de nuevas dosis", afirmó el doctor David O'Reilly, director de investigación científica de British American Tobacco.

“Esta es una tecnología única de vacunas a base de plantas (de tabaco) que actúa como un huésped rápido y eficiente para la producción de antígenos para una variedad de enfermedades", agregó el especialista.

Si la vacuna de British American Tobacco contra el COVID-19 se puede producir, como afirman, de manera rápida y estable, no solo ayudará al proceso de vacunación global, que puede durar años, sino que también mejorará la reputación de la empresa por afectar la salud de la población con sus productos.

 

DBO

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